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En mi labor actual, una de mis tareas es la búsqueda de Recursos Educativos Abiertos relevantes para la enseñanza que requieran ser traducidos para la comunidad docente de habla hispana.
De entrada me resulta una labor muy gratificante, por que en el proceso aprendo y me relaciono con traductores, con editores, con maestros que evalúan las herramientas y con quienes las ponen en práctica.
El valor de los Recursos Educativos Abiertos, sin embargo, va más allá de sus contenidos, que pueden en sí mismos traer felicidad a alguien, personalmente no me hace inmensamente feliz el contenido de un REA enfocado a las matemáticas, porque tengo un conflicto con ellas desde pequeña, pero aprecio infinitamente que alguien se haya tomado el tiempo de crearlo y regalarlo al mundo.
La buena voluntad que viene detrás de cada Recurso Educativo Abierto que se crea es maravillosa. El movimiento de los REAs es acerca de dar, de producir, de colaborar, de compartir, todas estas acciones son detonantes de felicidad.
Imaginemos una comunidad docente global, donde todos estamos conscientes de que en el dar se encuentra la felicidad y donde todos queremos ser felices.
Entonces estaremos creando Recursos Educativos Abiertos para regalarlos al mundo. Si yo necesito un recurso en determinada materia se que estará en la “nube” para tomarlo, eso me hará feliz. Pero el próximo día organizo una colección de mis mejores prácticas y las dejo en la “nube”. Eso también me hará feliz.
El impacto de este compartir, de este dar, entre los docentes, seguramente va a llegar a los alumnos, quienes aprenderán del ejemplo del maestro que el conocimiento es propiedad de todos y que, en el mayor de los casos, está al alcance de un clic en la computadora.
Las oportunidades se están multiplicando, cada vez más universidades de gran prestigio están compartiendo sus contenidos de forma abierta, lo que antes era un privilegio de las minorías, ahora está accesible a cualquier persona con acceso a una computadora con conexión a Internet y que cuenta con el tiempo para acceder a tales recursos.
No puedo dejar de pensar en un personaje de mi natal Saltillo, México, quien proponía hace varias décadas, la creación de la Universidad Universo, el conocimiento decía Adrián Rodríguez, está en todas partes, y lo tildaban de loco.
Ojalá pronto seamos muchos locos más promoviendo los REA y devolviéndole al mundo, lo que del mundo hemos aprendido.
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