Cumplimos 7 años, Gracias a vos!!

Revista: NEUROFELICIDAD - Creciendo como Seres Humanos y Aprendiendo a Ser  Felices

Premio en Comunicación - Federación para la Paz Universal (UPF Argentina) - Ecosoc ONU

http://www.e-neurocapitalhumano.org/imagenes/nch-global.jpg

Misión - Quienes Somos - Qué hacemos - Contacto

LA EMPATÍA: FACTOR PROTECTOR ANTE EL ESTRÉS LABORAL

Por Silvia Gabriela Vázquez *

El estrés -en combinación con otros factores- es a su vez causa de múltiples malestares y patologías. Por ello, brindar estrategias para prevenirlo en el ámbito laboral y en la vida diaria puede ser un primer paso en lo que respecta a las acciones de Responsabilidad Social de una organización.

El estrés y sus síntomas
El estrés laboral o síndrome de burnout surge a partir de las discrepancias entre las expectativas ideales del trabajador y los excesivos niveles de exigencia o autoexigencia que encuentra en su labor cotidiana. http://www.e-neurocapitalhumano.org/imagenes/estres.jpg

Los fenómenos somáticos, conductuales y emocionales que conlleva, no sólo perjudican la calidad de vida de quienes lo padecen, sino que además influyen negativamente en su entorno.

Cefaleas, palpitaciones, dolores musculares, insomnio e hipertensión  son sólo algunos de los malestares psicosomáticos que suelen manifestarse, sumados a sentimientos de impaciencia, aburrimiento, irritabilidad,   frustración y vacío.

Los cambios bruscos de humor, las dificultades para concentrarse e incluso la apatía, van invadiendo la jornada laboral de quienes sufren estrés, volviéndola interminable.

Sin embargo, cuando se establece un vínculo empático entre colegas, las probabilidades de padecer burnout disminuyen notoriamente y al mismo tiempo se observan mejoras tanto en el rendimiento, como en el nivel de responsabilidad con el que las funciones son desempeñadas

Factores protectores y tutores de resiliencia

La ¨Resiliencia¨ palabra que María Moliner no incluyó en su monumental diccionario- es definida por Andrew Zolli (2012) como un ¨programa de amplio espectro¨ue intenta ¨imbuir a nuestras comunidades, instituciones e infraestructura de mayor flexibilidad, inteligencia y sensibilidad ante los acontecimientos extremos.¨

El término proviene de la Física y designa las propiedades de ciertos metales para recuperar su estructura original luego de soportar altas temperaturas, peso o presiones. http://www.e-neurocapitalhumano.org/imagenes/resiliencia4.jpg

En las Ciencias Sociales, en cambio, indica la capacidad de personas o grupos para adaptarse activamente a las situaciones de crisis y superarlas.

Se trata de un proceso dinámico entre mecanismos emocionales, cognitivos, conductuales y socioculturales, que llevan a las personas a desarrollarse de manera saludable en cualquier medio.

A diferencia del enfoque epidemiológico o de riesgo -centrado en lo patológico- coloca el acento en lo salutogénico y se constituye en un potencial humano dinámico, contextual e interactivo.

La resiliencia resulta de un balance entre factores protectores, de riesgo (internos o externos) y de personalidad.

Los Factores de Riesgo involucran características de una persona o comunidad que elevan la probabilidad de daño para su salud física, mental, socioemocional y/o espiritual.

Los Factores Protectores, por el contrario, están representados por aquellas condiciones o entornos capaces de favorecer el desarrollo individual o grupal y, en muchos casos, de reducir los efectos de las circunstancias desfavorables.

La autoestima colectiva, la honestidad y la identidad cultural (factores protectores) aumentan la resiliencia organizacional. En cambio, el fatalismo, el autoritarismo y la corrupción, la colocan en riesgo.

http://www.e-neurocapitalhumano.org/imagenes/resiliencia3.jpg Por otro lado, el sentido del humor, la creatividad, la capacidad de iniciativa, la introspección, la independencia, el compromiso moral y una autoestima estable, son algunos de los pilares en los que se apoyan quienes son considerados resilientes.

El establecimiento de lazos fuertes con los demás es otro pilar y a su vez, factor protector. De modo que estamos ante un círculo virtuoso, según el cual, cuánto más resiliente es una organización, más firmes son sus redes (y viceversa) volviéndose, en consecuencia, menos vulnerable ante las adversidades.

Un componente fundamental de la resiliencia es la construcción sobre la adversidad.

Dicha construcción puede verse beneficiada si se cuenta con objetivos relativamente ambiciosos que admitan la oportunidad clara de registrar logros intermedios para demostrarnos si vamos o no por buen camino.

La posibilidad de desarrollar burnout disminuye cuando se cuenta con adecuados tutores de resiliencia. Es decir, aquellas personas significativas que saben guiar con miradas, comentarios o gestos de aceptación incondicional, ofreciendo modelos de liderazgo, creíbles, innovadores y compartidos.

La empatía

La empatía, uno de los pilares de la resiliencia, es la capacidad para experimentar las mismas emociones que otra persona está sintiendo (Eisemberg y Strayer, 1987).

Se diferencia de la simpatía, por sus elementos cognitivos, distinguiéndose, a su vez, de la comprensión “intelectual”, por sus componentes afectivos.

El desarrollo de la empatía en los primeros años de vida, fue suficientemente estudiado por numerosos autores, entre ellos Feshbach, Hoffman y Barnet (citados por Redondo, D’Onofrio y Depaoli, 2009). Si bien existen diversas posturas al respecto, los investigadores coinciden en reconocer la gran importancia que tienen, en este sentido, el afecto parental, la sincronía afectiva en el juego madre-bebé, las reacciones emocionales que muestran los adultos frente al malestar de los demás, así como el hecho de fomentar en los niños la percepción de semejanzas con los otros y de ayudarlos a desarrollar un auto-concepto positivo.

El hallazgo neurocientífico de las “neuronas espejo” (Rizzolatti-Fogassi-Gallese, 1996), un mecanismo esencial para comprender las intenciones de los demás, confirma la posibilidad de experimentar desde el punto de vista de otro para llegar a acuerdos superadores. http://www.e-neurocapitalhumano.org/imagenes/neronas_espejo2.jpg

Una comunicación empática en un equipo de trabajo, permite la conformación de una red social estable, en la que todos conozcan los problemas que aquejan a los demás y de ese modo, se comprometan en el intento de resolverlos, uniendo sus recursos.

Uno de los síntomas que pueden alertarnos acerca de la existencia de burnout es la dificultad para encontrar sentido a la tarea que se lleva a cabo. Sin embargo, en un ambiente laboral en el que la gente se empeña en buscar soluciones a distintas problemáticas con un claro objetivo compartido -dando por supuesto que habrá un equilibrio entre el desarrollo personal y el resultado grupal- la tarea nunca resulta lo suficientemente abrumadora. Allí, el síndrome no se anima a entrometerse.

http://www.e-neurocapitalhumano.org/imagenes/empatia.jpg Empatizar es una habilidad que requiere implicación para dar una respuesta a las necesidades realmente sentidas por los demás. Dado que esta función se activa al ser testigo del sufrimiento de otros, conlleva el riesgo de desgaste (Figley, 1995). No obstante, si la tarea se lleva a cabo con vocación y compromiso, aumenta la confianza acerca de la posible satisfacción de ambas partes (o, en otras palabras, eleva el sentido de logro-) disminuyendo notablemente dicho riesgo.

La empatía puede ser tomada entonces como un factor protector frente a los eventuales obstáculos que -combinados- desencadenarían el síndrome de burnout.

Como afirma Corbalis (2004) el efecto intersubjetivo de la empatía da la posibilidad de salirse de uno mismo y de prepararse para la palabra. Acercarse al otro, escuchar su padecimiento o confiarle el propio, disminuye la tensión e invita a la reflexión compartida.

Un diálogo intergeneracional e intercultural respetuoso, basado en la ayuda mutua o el aprendizaje recíproco, brinda un marco de confianza que redunda en equipos de trabajo más seguros de sí mismos, con mejor rendimiento y libres de burnout.

Más allá de las dificultades que debamos atravesar, siempre resulta placentero compartir una tarea compleja y revalorizar la meta en común, reconstruyendo el sentido de lo que hacemos.

Un equipo de trabajo con vínculos sinceros de comprensión y responsabilidad, guiado por líderes-tutores de resiliencia, también optimiza el rendimiento individual porque potencia lo mejor de cada uno.

Gracias a la empatía, la confianza, la credibilidad, la pasión y el orgullo de pertenecer a una organización resultan ¨contagiosos¨

En esos casos, como ha dicho el poeta Ángel Ganivet: “el placer que acompaña al trabajo pone en olvido a la fatiga”…

* La Lic. Silvia Gabriela Vázquez es Psicopedagoga, con estudios de Posgrado en RSE (PNUD) y una Maestría en Educación, en curso (USAL). Dirige la Diplomatura Interdisciplinaria en Responsabilidad Social y Resiliencia en UdeMM (enmarcada en el Programa de RSU “Extendiendo Equidad”, premiado por la UPF, en 2011). Actualmente coordina la Secretaría de Extensión Universitaria, el Departamento de Orientación Vocacional y una Diplomatura en Educación Superior en dicha Universidad Ha obtenido los reconocimientos “Vocación Académica (2009)” y “Objetivos de Desarrollo del Milenio (2011)”.Es coautora de los libros: “Perspectivas y Desafíos de la Universidad.”(Compiladora: G. Monterroso-USAL, 2012) y “Enseñanza de la Responsabilidad Social Empresarial” (Compiladora: I. Licha-Ed. Sudamericana, 2012), así como de varias antologías literarias, entre ellas: “Relatos para un Mundo Mejor, los relatos del Milenio” (Ed. Icaria); Poesía a J.M. Planells (Ed. Dédalo); Cooperación en 100 palabras (Ed. Dávalos Fletcher); Cien años, mil desafíos (Ed. UNC) y Homenaje a Cortázar (Ed. Gerüst); Es fundadora e integrante del comité académico de la revista OrientAcción, de la Red Latinoamericana de Profesionales de la Orientación.Coordina talleres In Company sobre Orientación Vocacional, RSE y Resiliencia Organizacional. Su correo es: licgavaz@yahoo.com.ar

Compartir
print.gif friend.gif
IMPRIMIR ENVIAR
 

 
Powered by Eurofull Mendoza
Politica de privacidad