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  LOS TRAZOS DE LOS NIÑOS

Por Alejandra V. Capriglione *

Casi al finalizar primer año de vida, el niño toma por primera vez un lápiz con su mano y deja sobre el papel la huella de sus trazos. Una nueva aventura ha comenzado en su camino de crecimiento. Si estamos atentos y contamos con una orientación para interpretar sus dibujos y posteriormente su escritura, podremos acercarnos a su mundo de emociones y pensamientos.

Los dibujos revelan el momento evolutivo del niño, cómo se está desarrollando motriz intelectual y emocionalmente, y en el caso de que se presentara alguna dificultad, aunque el niño aún no pueda expresarlo verbalmente con facilidad, sus dibujos hablarán por él. Por eso, para aquellos que somos padres y/o docentes, contar con conocimientos de Grafología Infantil nos permitirá acercarnos de un modo diferente a nuestros niños, comprenderlos mejor y anticiparnos a problemas que, detectados a tiempo, pueden solucionarse con mayor facilidad y menor sufrimiento para el pequeño, y en caso de que se observen rasgos que puedan indicarnos alguna problemática, buscar el apoyo de un profesional especializado que los oriente.

Es notable cómo, desde el comienzo, los trazos de un niño pueden resultar reveladores: hacia el primer año, lo que pareciera ser un simple hecho motor por medio del cual moverá el brazo hacia atrás y hacia delante sin flexión ni seguimiento visual del gesto, puede señalarnos cómo se siente, piensa y actúa el niño en ese momento. Los movimientos grandes y determinados con trazos continuos y sin vacilaciones nos hablarán de una personita deseosa de experimentar. En cambio si son aislados y a sacudidas, expresarán mayor inhibición y dificultad para adaptarse a nuevas situaciones…
Tras descubrir la relación entre lo que dibuja y lo que ve, comenzará a guiar la mano, para, finalmente, ponerle un nombre a sus garabatos.
De allí en más, aparecerán figuras humanas en forma de renacuajo o monigote, que evolucionarán hasta adquirir todos los detalles que la convierten en tal. La imagen que el niño realice será un reflejo de la imagen que tiene de sí mismo, tanto corporal como intelectual y emocionalmente.

Alrededor de los 4 años descubre la diferencia entre dibujo y letra, y es capaz de escribir un número limitado de letras, pero será alrededor de los 6 años cuando ya haya adquirido las habilidades básicas para iniciarse en el complejo proceso de aprendizaje de la lecto escritura, el cual requiere de cuatro aspectos: escuchar, hablar, leer y escribir. Ninguno es independiente del otro, ya que el niño necesita oír para hablar, hablar para leer y leer para escribir.

Para alcanzar la madurez escritural se transitan tres fases (precaligráfica, caligráfica y postcaligráfica), y, del mismo modo que ocurre con la evolución del dibujo, ninguna se dará sin haber atravesado la anterior.

Las posibilidades intelectuales y motrices, el estado de salud, el desarrollo general y el del lenguaje, el desenvolvimiento general, la estructuración espacio-temporal, el desenvolvimiento familiar, social y escolar, además del entrenamiento serán factores importantísimos a considerar para que el acto gráfico logre un normal desarrollo

A medida que el niño escriba, la práctica lo llevará a realizarlo en forma automática e inconsciente, poniendo el énfasis en lo que quiere escribir y no en cómo escribir. Cuando ha madurado, la escritura se transformará en una especie de movimiento reflejo.

Si bien siempre es necesario respetar las tendencias personales en lo referente a la forma, inclinación, tamaño, etc. de una escritura, existen ciertos elementos que no deben ser desatendidos en lo que se refiere a la educación gráfica, y que se sugiere a los docentes tener en cuenta al momento de transmitir la enseñanza de la escritura.

Entre ellos podemos mencionar:

  • Apuntar a la mayor precisión posible en el dibujo de la letra a fin de reconocerla sin dudar al encontrarla aislada. La legibilidad es importantísima, ya que cuando escribimos nos comunicamos, y escribir bien permite leer bien y con más facilidad.
  • Evitar las inversiones, corregibles a través de ejercicios motrices. La realización de trazos de abajo hacia arriba implica un esfuerzo mayor que de arriba abajo en las letras que lo requieran.
  • Fomentar los movimientos progresivos –de izquierda a derecha- del Yo al tú.
  • Favorecer una dirección de líneas estable, ya que si es descendente acentuará rasgos depresivos, y si es ascendente indiscriminadamente, acentuará la inestabilidad e hiperkinesia.
  • Cuidar de la dimensión del grafismo y de la utilización del espacio gráfico, ya que éste representa el espacio vital.
  • Prestar atención a los enlaces entre letras y al trazado completo de las mismas.

Un buen acompañamiento del maestro en las primeras etapas puede resultar clave en momentos posteriores.

Recordemos que la escritura manifiesta nuestra forma de pensar, sentir y actuar, y una escritura descontrolada, por ejemplo, reflejará a un autor con las mismas características, y que por reversión, reeducar ciertos movimientos escriturales ayudará a transformar la problemática.

Referencias:

  • Análisis de la expresión plástica del preescolar, Rhoda Kellogg, Ed. Cincel, España
  • El lenguaje del dibujo, Pedro D’Alfonso- Carlos Biedma, Ed. Kapelusz, Argentina
  • Grafología Infantojuvenil, María del Carmen Laje, Ed. Lasra, Argentina.
  • La personalidad del niño en edad preescolar, Ed. Eudeba, Argentina
  • La escritura del niño, J. de Ajuriaguerra, M. Auzías, F. Coumes y otros,Tomos I y II, Ed. Laia, España
  • Psicogénesis de la lengua escrita, Mónica Szmigielski, Ed. Longseller, Argentina
  • Signos de alarma en los escritos escolares, Ursula Avé-Lallemant , Ed. Lasra, Argentina
* Alejandra V. Capriglione es Grafóloga Pública, Grafoanalista, Profesora de Grafología y Tests Proyectivos , y Experta en Grafoterapia. Tiene una amplia trayectoria como Capacitadora, como Asesora grafológica de particulares, Empresas y Consultoras (en el área de RRHH), como Conferencista y como colaboradora en el Hospital Escuela General San Martín (Departamento de Salud Mental). Te invitamos a leer la ENTREVISTA que el realizamos para la edición Nº 13. Su correo es : grafologiaintegral@speedy.com.ar

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