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ACENTO: ¿EN LA TAREA O EN LA PERSONA?
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* Por José Miguel Toro
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| Los microclimas laborales del SXXI, en nuestro país, Argentina, particularmente después de la década de los 90, sufrieron un giro cuasi- copernicano. El giro, se centra básicamente en la observación y práctica del control como medio para alcanzar la calidad. |
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Este control se orienta a diversos ámbitos dentro de la organización, pero es nuestro interés, en este desarrollo, solo considerar lo atinente a la relación existente entre los actores que conforman un equipo de trabajo, es decir, el supervisor y el colaborador o los colaboradores. |
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En esta observación, y para ahondar más en el detalle, encontramos dos actores que conforman una pareja dinámica, cuyos componentes son, por un lado la persona, y por el otro, la tarea que esta persona realiza.
La disyuntiva que funciona como efecto del giro cuasi – copernicano, se presenta, puntualmente, en la dirección que debe tomar el medio llamado ¨control¨, arriba señalado, y que lo ejerce alguien denominado supervisor.
Desde este lugar constatamos que hay una extraña vinculación entre la figura del líder y su perfil, y la manera de llevar adelante su función. En el ejercicio de esta función, constatamos, en muchos casos, una cierta confusión, por no decir, impericia.
Decimos esto acompañando la expresión de David Fischman en su artículo sobre “La Búsqueda de la Inteligencia Espiritual”, en el que se hace hincapié en la necesidad de que un líder que se precie de tal, debe poner el acento no en la tarea, sino en la persona que la ejecuta.
Este giro cuasi- copernicano no es llevado correctamente adelante en algunos ámbitos o mejor dicho, por algunas personas denominadas formalmente líderes. Digo esto porque no es sencillo cubrir una posición de líder, en forma eficiente.
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| Una propuesta para llevar a la práctica |
| Frente a esta tarea a realizar deseamos destacar, a modo de propuesta, un elemento ciertamente nuevo. Nuevo en su utilización. No nuevo en su existencia. |
| La propuesta se denomina Inteligencia Espiritual. La misma es entendida como “la capacidad de resolver problemas o de crear productos que son valorados en uno o más contextos culturales”[1] En esa línea indicada por su definición y siguiendo lo señalado por Fischman, decimos que un líder tiene, en la relación cotidiana con los integrantes de su equipo de trabajo, la necesidad de tomar una decisión fundamental para que el producido de su equipo esté orientado a la excelencia. |
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La decisión está en resolver si su conducta estará orientada a la tarea de sus colaboradores o a las personas de sus colaboradores. Esto es crucial, para conseguir resultados satisfactorios que denoten calidad en los mismos.
Una vez definido este punto, es de desear que la misma esté orientada a la persona que realiza la tarea. Esto es porque suele suceder que a los líderes los terminan absorbiendo las tareas, pero deben tener presente que el mejor liderazgo es el que está orientado a las personas.
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Esto concretamente significa que su atención debe estar centrada en un alto porcentaje del tiempo a considerar qué necesitan las personas que trabajan contigo, cómo poder ayudarlos, cómo se sienten, cómo ubicarlos en sus puestos para que tengan un mejor rendimiento, cómo hacer para que adquieran determinadas competencias. |
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Ahora, si sistematizamos esto en un conjunto de actividades, se denomina liderazgo transformador. Este tipo de ejercicio del liderazgo, de alguien que es espiritualmente inteligente, orienta su mirada a la persona, y dice el autor que debe generar, en su acción, cuatro prácticas:
-En la primera, sugiere que estimules a los integrantes del equipo a romper con conductas ya establecidas, fomentando la ruptura de esquemas;
- en la segunda, una necesidad de dar precisiones a la visión, a los efectos de que los integrantes del equipo, tengan muy en claro lo que deben hacer trabajando en conjunto, dando claridad a los objetivos y desarrollar la pasión por alcanzarlos, tornando este punto en una visión inspiradora;
- en la tercera, la necesidad de llevar a la práctica constante una preocupación por cada una de las personas que componen el equipo, donde la consideración individual es esencial, por sus necesidades, darles responsabilidades, confiar en ellos, estimularlos para que crezcan y se desarrollen;
- en la cuarta, inculcar una influencia idealizada, lo que significa, mostrarse como un ejemplo a seguir por todos los integrantes de su quipo de trabajo. Esto generará en dichas personas la admiración y el respeto, “no porque tú seas el jefe. Sino que cuando le pidas algo a uno de tus colaboradores, éste lo haga porque siente que eres una persona a quien vale la pena ayudar y no por una cuestión de jerarquía.” (Cfr. [2]
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| Conclusiones |
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Estos conceptos nos ofrecen algunas consideraciones:
- La necesidad imperiosa de adecuarnos a los tiempos nuevos o cambio de paradigma laboral, para obtener resultados positivos sin perjudicar a los equipos de trabajo y a sus componentes
- La necesidad de conocer que no todos los colaboradores que trabajan mucho, es decir, durante mucho tiempo, están preparados para ser promovidos, ya que el ejercicio del liderazgo no se da por generación espontánea.
- El líder nace y se hace, es decir, para que lo sea, es necesario que haya un sustrato previo sobre el cual se fundamente la capacitación posterior.
- La inteligencia espiritual ofrece una alternativa importante para el desarrollo de los líderes, debido a que ella desarrolla en la persona una mirada dónde los principios, los valores y lo trascendente tienen un rol fundamental, orientado al beneficio del otro, que funciona como un semejante, que se destaca de la mera materia inerte y por ello sin ningún tipo de vida. Estamos diciendo que el otro no es un objeto, es un sujeto con vida emocional y que la misma efectúa múltiples condicionamientos en las personas. Lo que hace necesaria su consideración por parte del líder o el que se precie de tal.
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| Bibliografía básica sugerida: |
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[1] Gardner H. La Inteligencias Reformulada – Las inteligencias múltiples en el siglo XXI – Pag. 52 – Ed. Paidós- Barcelona- España – Edic.2010
[2]http://lilianamagliotti.bligoo.com/content/view/511838/DAVID-FISCHMAN-EN-BUSCA-DE-LA-
INTELIGENCIA-ESPIRITUAL.html#content-top
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| * Jose Miguel Toro es Lic. en Filosofía , y Prof en Teología. Director Ejecutivo de la Escuela de Inteligencias Múltiples y Holísticas e Investigador y Creador del Blog Inteligencias Múltiples. Su correo es: josemiguel_toro@hotmail.com |
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